Giravel
Quien sabe si Van Gogh hubiera seguido pintando girasoles habría
llegado a descubrir el giravel. Una nueva especie botánica fruto de la
fusión entre un girasol y un clavel que nace de la mente de Suso
Camuñas. Con las flores imaginarias, el artista inventa también una
manera de aplicar el surrealismo a las naturalezas muertas.
Lejos de las representaciones clásicas de bodegones, los tiestos de
Camuñas aportan la vitalidad, frescor y textura de unas flores a las
que sólo les falta el olor. De colores vivos y con el empaste que
caracteriza habitualmente a este artista, estas flores poseen un tono
naíf que las hace visualmente muy atrayentes. |